Mayo 2012

El 18 Abril de 2012

Apreciados amigos y colaboradores:

Les saludamos en el poderoso nombre de Jesús.  Es un día muy hermoso aquí en Cali, Colombia, donde estamos escribiendo esta carta. Esta mañana el Espíritu del Señor nos recordó de como Pablo animó a la iglesia de los filipenses cuando escribió estas palabras:  “…Por último, hermanos, consideren bien todo lo verdadero, todo lo respetable, todo lo justo, todo lo puro, todo lo amable, todo lo digno de admiración [de buen reporte en inglés], en fin, todo lo que sea excelente o merezca elogio” (Filipenses 4:8 NVI). Ciertamente podemos de un buen reporte.

Hemos estado en Colombia durante las últimas dos semanas y nos quedan unos días todavía en nuestra agenda. El viaje ha sido especialmente refrescante aunque hemos estado esxtremadamaente ocupados. El refrigerio ha venido principalmente de los buenos reportes que hemos recibido de ministraciones pasadas. Esta semana estábamos dando una conferencia en una iglesia aquí en la ciudad y un hombre se me acercó al final del servicio y compartió el siguiente testimonio.  Hace 16 años “por casualidad” entró a una iglesia donde estábamos predicando. Realmente no quería estar allí, pero de algún modo estaba sentado en la primera fila. Nos dijo que no quería tener nada que ver con Dios, pero mientras Eugene estaba predicando, tres veces le señaló a este hombre (uno entre más de 3.000 personas) y le dijo:  “Dios te ama”.  Cada vez que se hablaron estas palabras, sentía más y más calor con la presencia del Señor. Recibió a Jesús como su Salvador y ahora es pastor en España. Estaba en Cali para una reunion y escuchó que estaríamos hablando esa noche y fue solo para contarnos su historia.

Parece que justo en el momento apropiado Dios nos muestra el valor de lo que se ha logrado en las vidas de tantas personas.  Mientras estábamos compartiendo en la Celebración de la Pascua justo antes del Domingo de Resurrección,  otro pastor que habíamos conocido hace unos años, también nos fue a ver especialmente para pasar un rato con nosotros. Al mismo tiempo que el pastor de España recibió a Jesús, él y un amigo estabana caminando por esa calle y escucharon a Eugene tocando la guitarra y cantando una canción en español. Abrieron una puerta lateral y entraron al edificio, quedando allí parados y escuchando. Cuando Eugene los vio, Dios le habló para que parara la canción y hablara a los dos acerca del llamamiento de Dios en sus vidas. Eugene volvió a la canción y terminó la reunion, sin saber que los dos hombres se quedaron y nacieron de nuevo esa noche. Lo extraño fue que eran matones de la mafia colombiana. Ahora ambos son pastores y sirven a Dios con todo el corazón.

Amigos, podríamos continuar y continuar compartiendo historias como estas dos. Parece que Dios ha escogido este tiempo en particular en nuestras vidas para animarnos al permitirnos escuchar y ver los resultados de los 47 años que hemos estado juntos en el ministerio.

Mirando hacia el futuro, planeamos estar en Canadá durante el mes de mayo. Estaremos hablando en la convención canadienses para las Iglesias y Ministerios Cruzada del Evangelio en Picton, Ontario.  También estaremos hablando en algunas Iglesias en ambos Ontario y Quebec.  Dios está hacienda algunas cosas maravillosas en Canadá y somos bendecidos al poder participar.

También queremos anunciar que estaremos dirigiendo una conferencia de tres días en el Camp de l’Arche (Campamento del Arca), 41 route Fermanagh, St-Elzéar, Bce G0S 2J0 Quebec, del 15 al 17 de junio. Las reuniones comenzarán el viernes en la tarde y concluirán con un servicio de adoración el domingo en la mañana cuando las iglesias locales se unirán con nosotros. Las inscripciones son por llamar al campamento por teléfono al  418-596-3041 o 418-221-1900. También se puede inscribir por correo electrónico al escribir a campdelarche@oricom.ca. El costo es de $110.00 (dólares canadienses), que incluye dos noches y cinco comidas. Todas las reuniones serán conducidas en ingles y francés con traducción.

Para cerrar esta carta, queremos agradecerle a cada uno de ustedes por su amor y por ser bendición en nuestras vidas. Jamás sabrán, este lado del cielo, el valor verdadero que cada uno de ustedes tiene como parte de nuestras vidas. Los amamos  y los apreciamos. De nuevo gracias por su apoyo a medida que sigamos yendo a las naciones para predicar el evangelio.

En Jesús,

Eugene & Sherry